FAQ

La edad media del parque de viviendas usadas en España es de 43,5 años*. El 60% de las viviendas españolas se construyeron sin ninguna normativa en materia de eficiencia energética**.
Ya no sólo para detectar vicios ocultos y ahorrar en sorpresas desagradables, una inspección con nuestro equipo te proporcionará información objetiva para tomar una decisión informada.
* Según informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias.
**Acorde al Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid.

Durante la inspección revisaremos más de 200 puntos del inmueble. Se revisará la instalación de agua, la instalación eléctrica, los desagües, la climatización, aislamientos, parte de la estructura, acabados, ventanas, zonas exteriores, zonas comunitarias, terrazas, etc.

El tiempo que se tarda en realizar una inspección depende del tamaño y la complejidad del inmueble. Por lo general, una inspección de vivienda puede durar entre 60min y 90 minutos. Sin embargo, en propiedades más grandes o con características específicas, podría llevar más tiempo.

El IEE deberá presentarse en el plazo máximo de un año desde que el edificio alcance los 50 años.
Sin embargo, los ayuntamientos podrán establecer un calendario para la presentación gradual de los IEE de los edificios catalogados y de los que tengan más de 50 años, siempre que no se superen los 3 años desde la entrada en vigor del decreto.

Si durante la inspección de la vivienda se identifican problemas significativos, estos serán detallados en el informe. Te proporcionaremos información sobre la gravedad del problema y las posibles soluciones, lo que te permitirá tomar una decisión informada sobre cómo proceder. Si creemos que es oportuno solicitar un diagnóstico aparte, se especificará en el informe.

10 años desde la fecha de elaboración.

Los edificios existentes que sean objeto de compraventa o de arrendamiento.

El certificado de eficiencia energética tendrá una validez de diez años. El propietario, antes de esa fecha, podrá voluntariamente proceder a su actualización, cuando considere que existen variaciones en el edificio que pudieran modificar el certificado de eficiencia energética.

El certificado energético pondrá a cada vivienda una nota de la A la G, como los electrodomésticos. De esta forma una vivienda con una eficiencia energética A puede reducir su factura un 20%-30% respecto de una vivienda calificada como C o D, y hasta un 70% respecto a una G. Puede que las viviendas más eficientes sean más caras pero esta inversión se amortizará a largo plazo con un mayor ahorro en las facturas.

La escala de calificación energética abarca desde la A, para los edificios muy eficientes, hasta la G, para los menos eficientes. Si un edificio tiene una calificación G tendrá multitud de opciones de mejorar la calificación energética, pero no se trata de una decisión genérica ni trivial, el técnico certificador, evaluando los datos de calificación obtenidos para dicho edificio en particular, deberá incorporar en el certificado de eficiencia energética las medidas más adecuadas para mejorar su calificación, y éstas estarán personalizadas para dicho edificio en dicha ubicación.

El propietario del edificio completo, vivienda o local destinado a uso independiente o de titularidad jurídica diferente será el responsable de encargar y conservar el certificado de eficiencia energética.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.